El judaísmo es la más antigua de las tres religiones monoteístas más difundidas (junto con el cristianismo y el islam). Del judaísmo se desglosaron, históricamente, las otras dos religiones. A pesar de que no hay un único cuerpo que reglamente y establezca el contenido dogmático del judaísmo, su práctica se rige por las enseñanzas de la Torá, una serie de cinco libros. La Torá -o el Pentateuco, como también se le conoce- es uno de los tres libros que conforman el Tanaj (o Antiguo Testamento, de acuerdo con el cristianismo).

El judaísmo se caracteriza por la creencia en un Dios omnisciente, omnipotente y providente. Las normas derivadas de la Torá y de la tradición oral constituyen la guía de vida de los judíos, quienes, de hecho, consideran el judaísmo no solo como una religión, sino también como una tradición y una cultura. Aunque hay que decir que estas dos son muy heterogéneas, de acuerdo con las comunidades en las que se desarrollaron.

Durante la 2da Guerra Mundial, millones de judíos fueron asesinados por los nazis bajo instrucciones de Adolf Hitler, quien los consideró una raza inferior. Los campos de concentración fueron los principales lugares de exterminio.